Construir con materiales que nos provee la Madre Tierra en el desierto, es el arte de experimentar una ciencia milenaria. La piedra en Terrantai es sublime.
Los muros fueron levantados por manos que escogieron y colocaron las piedras, una a una, adobes preparados bajo el cálido sol de septiembre y techos que se conservaron de la casa antigua que era.